Un viaje en el tiempo con los museos locales de Guayaquil

Fotografía de Un viaje en el tiempo con los museos locales de Guayaquil

«Un museo es el repositorio de la cultura de un pueblo». Con esta frase el historiador guayaquileño Melvin Hoyos define a estos espacios que –de alguna manera– nos transportan en el tiempo y nos muestran detalles de la historia que muchos ignorábamos. Y en la ciudad hay diversidad de entidades en las que a diario visitantes nacionales y extranjeros se embarcan en esta aventura.

Tal vez uno de estos espacios con más concurrencia en la urbe (en época escolar recibe a unos 4.000 usuarios, entre estudiantes y público en general) es el Museo Municipal, que lidera Hoyos, director de Cultura del Municipio, entidad que también tiene a su cargo a los de la Música Popular Julio Jaramillo y el de Arcilla.

El Municipal, ubicado sobre la calle Sucre, alberga una basta colección de reliquias históricas, óleos de expresidentes ecuatorianos, arte sacro, eso en cuanto a sus exposiciones permanentes. En la entidad también hay un Museo de Historia Natural, con más de 2.000 especímenes diseccionados.

«En verdad que las personas que se dedican a conservar estos animales son unos artistas. Es increíble la forma en que hacen que estas especies mantengan su expresividad», cuenta el español Arturo Sevilla, quien estos días visita el país con un grupo de amigos. «Da la impresión de que están vivos. Parece que te metes en su hábitat, en su fauna», añade Gabriel Santander, uno de los acompañantes de Sevilla.

Un programa interesante que maneja el Museo Municipal es el Museo Itinerante. Hoyos comenta que la idea de este proyecto, que lleva funcionando desde el 2000, es llevar a las entidades educativas exposiciones didácticas desmontables. Explica que el museo tiene a disposición tres de estos conjuntos expositivos.

Otro sitio que tiene buena acogida es el museo dedicado a la música ecuatoriana, que atiende de martes a domingos. Este último día es el de más concurrencia, puesto que se desarrollan tertulias musicales en las que se muestran las destrezas de los alumnos de la Escuela del Pasillo que allí funciona. “Siempre que vuelvo al Ecuador vengo aquí, es un lugar que me recuerda a mi patria”, contó María Luisa García, quien migró hace 20 años a Estados Unidos y que hasta el otro mes estará de visita.

No muy lejos se encuentra el Museo Miniatura Guayaquil en la historia. “Tiene un formato autoguiado donde cada diorama cuenta parte de la historia de Guayaquil, desde sus orígenes y fundación hasta la actualidad, con figuras en miniatura hechas a mano, luces y música hechas especialmente para cada parte de la historia”, refiere María Luisa Barrios, vocera de Fundación Malecón 2000, a cargo de este museo.

La funcionaria dice que “el museo además de la visita de turistas, locales y extranjeros recibe aproximadamente a 100.000 estudiantes de diferentes escuelas y colegios particulares, fiscales y fiscomisionales de la ciudad” en su Programa Educativo.

En el centro también está el Museo Luis A. Noboa Naranjo que además de tener muestras permanentes cuenta con espacios para exposiciones de invitados y talleres artísticos y culturales. Este centro privado recibe entre 15 y 20 visitas diarias, fuera de las actividades culturales programadas.

El Museo de Arcilla es una de las joyas de la ciudad, comenta Ronald Tapia, historiador y guía del lugar. Afirma que entrar allí es adentrarse en la historia local, “es como verla en 3D”, asegura.

En este artículo no se pudo incluir a los museos del Ministerio de Cultura y Patrimonio (MAAC, Nahim Isaías, Archivo Histórico, Presley Norton). En cuanto la información llegue, se prevé otra entrega. (F)

Este contenido ha sido publicado originalmente por Diario El Universo de Guayaquil el 21/01/2018 en el siguiente link: www.eluniverso.com

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