Jorge Swett Palomeque, el gran muralista del Ecuador

Fotografía de Jorge Swett Palomeque, el gran muralista del Ecuador

Este miércoles, a las 15:30, se efectuará un recorrido de los murales del artista Jorge Swett, considerado “El gran muralista del Ecuador”, a cargo del colectivo de arte Chivox-Espacio Violenta.
El evento empezará en el Museo Municipal de Guayaquil y terminará en el mismo lugar. Luego, a las 17:00, se ofrecerá la conferencia sobre el proceso creativo de los murales de Jorge Swett.

Comenzó desde joven

Jorge Swett Palomeque (1925-2012). Pintor, dibujante, escultor, se involucró desde muy joven en el arte moderno como alumno de la Escuela Municipal de Bellas Artes, que dirigía el escultor Alfredo Palacio. Entre sus maestros figuraron también Hans Michaelson, Galo Galecio y Segundo Espinel, quien fue su compadre y socio en varias ejecutorias artísticas.

En nuestro país, el muralismo estuvo representado por Oswaldo Guayasamín, Eduardo Kingman, Carlos Rodríguez, Jaime Andrade Moscoso, Jorge Swett, Manuel Rendón Seminario, Alfredo Palacio Moreno, Segundo Espinel Verdesoto, Camilo Egas, Eduardo Solá Franco, Humberto Moré, entre otros artistas modernos.

Hacia 1961, Jorge Swett se convirtió en muralista, participando en el concurso para la elaboración de los murales de Puerto Marítimo, el cual ganó. Con esta presea obtuvo un reconocimiento y siguió conquistando otros premios, como el del aeropuerto internacional con su mural El hombre y la paz, el de la Caja del Seguro en Guayaquil, culminado en 1968.

Afición

Su afición por la arqueología le permitió acercarse al mundo de los símbolos prehispánicos, especialmente manteño-huancavilcas, de los que hizo uso en sus murales.

Swett introduce en algunos murales del puerto la simbología precolombina que le permite reflexionar sobre el legado indígena en nuestras sociedades: “Todo eso se me hizo carne. Todo lo que pinté, diseñé o dibujé después tiene, de una u otra manera, un tinte arqueológico ecuatoriano, de nuestra extraordinaria cultura manteño-huancavilca”, sostuvo el artista guayaquileño.

Su obra maestra fue el mural exterior de la Caja del Seguro Social en Guayaquil (1968), que elaboró con Segundo Espinel. Reputado como el mural más grande de Sudamérica a finales de la década de los setenta, su presencia es parte consustancial del paisaje urbano de Guayaquil.

Swett, como muralista de andamios, no olvida los peligros que existían trabajando en la altura cuando los andamios de cañas se arrimaban a la pared. Como sus murales están por toda la ciudad, evoca cuando el escritor Ángel Felicísimo Rojas, en son de broma y admiración, una vez le dijo: “Jorge, usted en Guayaquil es inevitable”.

El ‘muralista de Guayaquil’ le regaló a su ciudad unas 86 obras antes de morir el 24 de febrero de 2012. (I)

Fuente: Artículo publicado en el diaro El Universo de Guayaquil en la sección Vida y Estilo

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