Buntinx "Es necesario una renovación de infraestructura"

Fotografía de Buntinx

José Antonio Pinto, Omar Bereche y Jonathan Mosquera resultaron ganadores del primero, segundo y tercer lugar de la edición 59 del Salón de Julio. Dieciséis obras integran la muestra.
En una rueda de prensa accidentada por un corte de luz, el director de Cultura del Municipio de Guayaquil, Melvin Hoyos, anunció a los ganadores de la edición 59 del Salón de Julio, acompañado del jurado internacional.

Los guayaquileños José Antonio Pinto, Omar Bereche y el cuencano Jonathan Mosquera resultaron ganadores del primer, segundo y tercer lugar, respectivamente. La decisión fue unánime, dijo Hernán Pacurucu, director del Salón por segundo año consecutivo.

El jurado internacional lo integraron el español Fernando Baena, el chileno Justo Pastor y el peruano Gustavo Buntinx. En cuatro días decidieron los trabajos ganadores entre 16 propuestas, que fueron previamente escogidas por el jurado nacional, de un total de 130 postulaciones. Las 16 obras son parte de la selección final de la muestra del Salón.

Estará abierta hasta el 24 de agosto en el Museo Municipal. El jurado local estuvo conformado por Larissa Marangoni, Billy Soto y Luis Erazo.

El primer lugar se entregó a “Teorías”, una obra de José Antonio Pinto, estudiante del Instituto de Artes Tecnológicas del Ecuador (ITAE) y quien desarrolla su licenciatura en la Universidad de las Artes.

La propuesta, por la que Pinto recibió $ 10.000, que se entregan al primer lugar desde 2003, fue trabajada en hollín y acrílico sobre cartulina fotográfica. Se trata de un políptico a través del cual su autor intenta construir relatos a partir de fotografías que abordan accidentes humanos, guerras, nociones de la realidad de esta época.

El autor piensa su obra como un estudio de montaje, en el cual “se presenta como análogo sutil del vacío (un origen del universo) donde todo pensamiento termina siendo insignificante”, dice la descripción que trabajó sobre su obra para la postulación. Estas nociones están ausentes en formato de fichas técnicas en la exhibición.

El segundo lugar se entregó a Bereche, también estudiante de la Universidad de las Artes, por su obra “El objeto, el artista y la sombra”. El autor recibió $ 6.000 por su propuesta en formato de díptico. El cuadro más grande tiene un paisaje vacío y pequeños objetos que se reflejan a sí mismos. “Yo pongo los objetos y la gente entiende a partir de sus propias lecturas. Trabajo con objetos personales, el sujeto que está ahí, soy yo”, dijo en una entrevista durante la rueda de prensa. Bereche sostiene que el cuadro más pequeño, en el cual usa tonos oscuros, alude a un concepto de sicoanálisis: el sujeto que se proyecta y el sujeto que se oculta. “El objeto que muestro es mi personalidad y al mismo tiempo lo que quiero ocultar de mí”.

El tercer lugar, acreedor de $ 4.000, fue para la obra “You” del cuencano Jonathan Mosquera. El autor trabaja una pintura en la que se ve a un hombre aparentemente en un quirófano ver un espejo con la ayuda de quien lo opera. En su obra intenta combinar la publicidad con detalles que evocan la crítica de su espectador.

Este año las tres menciones de honor fueron para Andrés Velásquez por su obra “El teatro del mundo”, Irene Cordovez por “Sin gravedad” y Emilio Seraquive por su propuesta “Utensilios desechables”, de la serie Veredas Frías. Entre las obras seleccionadas para la muestra están las propuestas de Raymundo Valdez, Luis Alberto Chenche, Dany Narváez o Galo García Carrión.

Durante la rueda de prensa, Gustavo Buntinx dijo que “el jurado no busca, encuentra. Lo que nos lleva a determinar el valor de ciertas obras es la coherencia entre lo que el artífice intenta manifestar y los medios que utiliza”. Respecto a la obra que obtuvo el primer lugar, Buntinx dijo que “cuando uno contempla ese abismo penumbroso en la tierra baldía de nuestros tiempos, el uso de este denominativo, de esa apelación está cargada de significados. Nada de eso importaría nada si no hubiera al mismo tiempo un logro plástico. No hay discurso que pueda sustentar una obra que no se sostenga primero sobre su plasmación formal”.

Para Justo Pastor si hay algo que hile las 16 obras de la selección es su relato personal. “Si algo les resultó particularmente interesante visible, para mencionar las características de las obras fue la relación con un período histórico reciente, o cómo tienen de fondo una problemática histórica reciente o una vinculación con la historia del arte”, dijo Pastor. Buntinx cerró la rueda de prensa con un llamado a la prensa y a la sociedad civil para apuntar que en el próximo proceso electoral los candidatos planteen “una renovación de la infraestructura cultural que tiene la ciudad”.

En una entrevista con este diario, Buntinx apuntó que durante el proceso de selección de los ganadores del certamen de pintura recorrieron el Museo Municipal y que sintieron “que la creatividad y la intensidad del quehacer artístico de Guayaquil ha sobrepasado ya las posibilidades expositivas de la infraestructura instalada en la ciudad”.

El peruano considera necesario que se le otorgue a esta explosión de manifestaciones nuevas plataformas y espacios de contemplación y activación que estén a la altura. Dijo que, por ejemplo, una de las obras de la muestra tuvo un problema de exhibición por su tamaño. Considera fundamental para la ciudad la creación de un espacio que responda a normas internacionales de exhibición. Para Baena, otro de los jurados, lo importante es que las cosas pasen y que la infraestructura, en cambio, es algo posterior, pero no lo principal.(I)

Fuente: Artículo publicado en el diaro El Telégrafo, sección Cultura www.eltelegrafo.com.ec. Fotografía: Alfredo Piedrahíta.

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