La cantautora ecuatoriana Camila Pérez hace una fiesta del desamor

Fotografía de La cantautora ecuatoriana Camila Pérez hace una fiesta del desamor

La cantautora ecuatoriana Camila Pérez llegó a considerarse en un tiempo una suerte de jazzista acérrima e intransigente, pues aunque había disfrutado de otros géneros a lo largo de su vida, en sus años académicos solo quería cantar y componer jazz.

Lo curioso es que cuando hace dos años se fue a cursar una maestría en España y se sentó a componer, lo que le salía naturalmente era distinto al jazz. “Eran sonidos un poco más latinos, una mezcla de cosas que había venido escuchado”, explicó la artista guayaquileña.

El resultado de ese viaje físico y emocional está volcado en su disco debut, titulado ‘Souvenir’, que adelantará en un concierto previsto para hoy, a las 19:00, en el Museo Municipal de Guayaquil, como parte del festival musical Musimuestras 2019.

La artista fusiona una impronta particular de pop latino con ritmos folclóricos suda­mericanos, a menudo en una mezcla indefinible que incluye también los aires del propio jazz, que “se filtra siempre por las hendijas de la creatividad”, dijo.

El disco fue producido gracias a una campaña de financiación colectiva con la que la cantautora logró recaudar más de USD 10 000. El álbum de 11 canciones será lanzado en septiembre.

Pérez inició la promoción de los sencillos con el lanzamiento de la canción Pa’ que quisiera, cuyo video está disponible en su cuenta de YouTube.

La base del tema es la percusión afrocubana y la letra cuenta con un tarareo que evoca cantos afrocaribeños. En España compartió con músicos puertorriqueños, conoció la bomba de ese país y esos géneros se han ido mezclando en la frescura de Pa’ que quisiera.

“La canción es una fiesta, pero una para celebrar el hecho de que podemos aceptar el dolor y empezar a dejarlo ir”, explica la artista de 27 años. “Era un momento de despecho y de mucho dolor, estaba aceptando que esta persona a quien quería mucho ya no iba a formar parte de mi vida”.

La percusión afroperuana o brasileña, la propia samba o la bossa nova, las chacareras y el vals peruano irradian en las canciones de su primer álbum, así como el formato literario de los pasillos marca la forma de escribir algunas de sus letras, sostiene. “Entregarte todo valió la pena, aunque de amarte solo queda esta canción”, ­reza por ejemplo la letra del tema Souvenir, que le presta título al álbum.

“La canción Souvenir fue también el recuerdo que quedó de esta experiencia de amor que fue muy linda y después muy dolorosa”, detalla la cantante. “Todo mi disco tiene esa idea de fondo, no siempre escogemos lo que nos pasa, pero sí podemos escoger con lo que nos quedamos de cada experiencia. Y son cosas que nos cambian y transforman, incluso yo soy el ‘souvenir’ de estos dos últimos años”.

Uno de los temas lo pensó como un tango, en el sencillo Mal hábito interpela a la samba brasileña y en Instantes propone una balada jazz en español. “El jazz me ha servido más como una herramienta para expandir mi abanico de posibilidades a la hora de componer, una herramienta para crear que se filtra en las armonías, en los acordes, y que tiene la capacidad de dotar a la música de tensión”, agregó.

La cantautora remarca una ironía: tuvo que viajar a España para aceptar sus raíces. “En Europa me di cuenta lo valioso que es para mí ser latina –refiere–, lo mucho que mi creatividad me pedía exhibir esa parte cercana a las raíces latinoamericanas, porque la música folclórica me ha gustado siempre y soy fanática de Mercedes Sosa y de Chabuca Granda”.

Este artículo fue publicado en la versión digital del diario EL Comercio del 17 de mayo de 2019. Sección Tendencias

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