Cosmovisión de los pueblos amazónicos llena sala del MMDG

Fotografía de Cosmovisión de los pueblos amazónicos llena sala del MMDG

La pintura corporal que usan los miembros de las comunidades indígenas amazónicas del Ecuador responde a las visiones que tienen durante la ingesta ritual del yagé o ayahuasca.

Los rostros surcados por las pinturas y los diseños simplificados de grillos, mariposas, camarones, tigres, boas, gusanos, sapos o alacranes integran un cartel informativo de la exposición ‘Amazonía Ecuatoriana’ abierta en el Museo Municipal de Guayaquil (MMDG).

La muestra despliega información y dos documentales sobre nacionalidades amazónicas, vitrinas con accesorios decorativos, objetos utilitarios y de caza, animales disecados y una colección de tzantzas.

Las fotos y los carteles impresos contienen las claves informativas de las nacionalidades Shuar, Achuar, Zápara, kichwas amazónicos, Waorani, Siona, Secoya y Cofán, con los tipos de vivienda de cada uno de los pueblos.

“El visitante va a poder observar objetos utilitarios que han sido elaborados tanto en madera como en cerámica, por ejemplo el uso de elementos como plumas y mimbre para elaborar coronas”, explicó Ginger Miranda, coordinadora de guías del museo.

La exhibición hace parte de las iniciativas lideradas por el equipo de guías del museo que buscan poner en valor la reserva de la institución y enriquecer la oferta cultural. Los objetos y materiales exhibidos proceden de la reserva técnica de la institución y de su sala de historia natural.

Ronald Tapia, otro de los guías, ofreció el pasado 12 de febrero, en el marco de apertura de la exhibición, una conferencia sobre la mitología del ‘Mundo Shuar’, con un análisis comparativo entre deidades sumerias y los dioses shuar.

Se exhiben cerbatanas, lanzas, arcos, flechas, bastones de mando, pero también una batea de madera para moler alimentos como la yuca; tambores de cuero y madera, o diminutos cuartos de husos para hilar fibras. “En mates, pequeños recipientes (de calabazo), se solía guardar un veneno llamado curare. Estamos exhibiendo también un portapalillos con los delgados dardos que se untan con curare para salir de cacería”, explicó Miranda.

La idea según la guía bilingüe era que los visitantes conocieran cómo son y viven estos grupos étnicos, que se hagan una idea de su entorno, de sus objetos de uso cotidiano o parte de su indumentaria.

Además de coronas y penachos se exhiben en una vitrina dos faldas recubiertas con las alas luminiscentes de escarabajos de la selva, como escamas brillantes de color verde metálico. En un área ambientada con animales, plantas, tubérculos y frutos se exhiben especímenes disecados de mono aullador, puerco espín, papagayo, tucán o serpiente.

Cinco tzantas originales o cabezas reducidas complementan la muestra. Las cabezas con largas cabelleras o bigotes corresponden a tres individuos blancos y dos indígenas y fueron donadas al museo en 1908. Uno de los documentales explica el proceso de reducción de las cabezas. “Los jefes de un grupo shuar en la Amazonía ecuatoriana reducían las cabezas de sus adversarios consideradas para ellos como un talismán de guerra”, se lee en la placa explicativa.

Fotografía: Mario Faustos.
Este artículo fue publicado en la versión digital del diario El Comercio del 27 de febrero de 2020.

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