La denuncia social plasmada en 31 obras

Fotografía de La denuncia social plasmada en 31 obras

Después de llevar su exposición a Quito, Riobamba y Azogues, el artista cuencano Hernán Illescas llega a Guayaquil para mostrar 31 cuadros con los que protesta, desde el arte, por el calentamiento global, por la deforestación y por todo tipo de destrucción que ocurre con la complicidad humana.

En esta exposición itinerante a la que llamó ‘Imperfecta belleza’ están resumidos los últimos diez años de una trayectoria que supera ya las cuatro décadas y en la que destaca también su mirada sobre la migración.

La Sala Polivalente del Museo Municipal de Guayaquil acoge desde hoy esta muestra, aunque no tendrá acto de inauguración, pues fue cancelado como una medida preventiva ante la presencia del nuevo coronavirus en el país.

Para él, lo importante es que los guayaquileños puedan conocer lo que allí se exhibe y que lo vean de una manera diferente. “Al arte no solo se lo mira como una flor o como un pasaje bonito. La belleza está en muchas cosas que tienen relación con nosotros”, explica.

Está complacido por los comentarios que ha recibido en esta primera parte del recorrido. Cuando estuvo en Cañar, el director provincial de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, Édgar Palomeque, destacó el contenido de las obras. “Toda esa exuberancia de su técnica se dirige al juicio crítico que aborda con altos conceptos el tema de la ecología, en la defensa de la naturaleza y el medio ambiente, induciéndonos a que seamos parte de aquel grito angustiado de frenar la depredación de la casa grande”.

En Quito, Patricia Noriega también destacó lo que el artista quiso proyectar. “El conocimiento y sensibilidad de Hernán Illescas nos permite interiorizar y comprender que el ser humano tiene la posibilidad de crear, pero también de destruir. Su arte nos convoca y nos permite fluir en sus mundos simbólicos”, dijo.

El artista está convencido de que el arte y, en particular la pintura, debe servir para analizar e interpretar la realidad. Por eso, en sus series destacan las que se refieren al calentamiento global y a los peces, a la memoria y a la tierra, a la migración, al holocausto, a los sueños y a la enfermedad de las vacas locas.

Es la forma en la que él refleja en sus cuadros un mundo de turbulencias naturales. En pocas palabras, Hernán Illescas pinta realidades tristes de forma alegre, con un carácter desenfadado, con colores limpios y un trabajo de la luz arbitrario.

EL TRABAJO

Las obras estarán exhibidas hasta el próximo 28 de marzo en el museo. Luego, la muestra irá a Loja y así continuará en su recorrido. Es una forma de festejar sus 40 años como artista.

Este artículo fue publicado en la versión impresa del diario Expreso del 05 de marzo de 2020.

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